Matando mosquitos a cañonazos

La liberación de mosquitos transgénicos al medio ambiente es uno de los temas que más dudas genera en los debates sobre transgénicos. Y tiene todos los elemenos para ser polémico: por un lado se pretende solucionar un grave problema sanitario, pero por otro las implicaciones ambientales son enormes.

¿Cómo funcionan?

Una empresa británica, Oxitec, ha desarrollado unos mosquitos transgénicos con el objetivo de reducir las poblaciones de una especie de mosquito, y así limitar el contagio de dengue. Este mosquito, Aedes aegypti (OX513A), ha sido modificado genéticamente para sobrevivir solo en presencia de tetraciclina, un antibiótico de uso común. Son criados en laboratorio hasta que alcanzan la edad adulta, y entonces los machos son liberados al medio ambiente. Éstos se reproducen y fallecen, y al traspasar su gen de dependencia de la tetraciclina a su descendencia, estos nuevos mosquitos mueren antes de llegar a adultos. Así, se pretende controlar la población de mosquito en un área determinada.

¿Se han liberado ya al medio ambiente?

Las primeras liberaciones de mosquitos transgénicos al medio ambiente tuvieron lugar en las Islas Caimán, bajo soberanía británica, entre 2009 y 2010. Oxitec liberó tres millones de estos mosquitos. El siguiente experimento se realizó en Malasia a finales de 2010, con la liberación de seis mil mosquitos. Finalmente, entre febrero y junio de 2011 se liberaron otros treinta y tres mil en Brasil.

Oxitec ha publicado hasta ahora los resultados de las Islas Caiman, que según sus datos reflejaron una disminución de un 80% en la población de mosquitos Aedes aegypti. Sin embargo, se ha cuestionado tanto la calidad de estos datos, como la ausencia de estudios previos de impacto ambiental o la falta de consulta a la población afectada por este experimento. Sí parece que hay consenso en que se ha reducido la población del mosquito, pero no que esto suponga un claro avance para la reducción del dengue (una enfermedad no endémica en las Islas Caimán).

Ahora Oxitec pretende experimentar en EE.UU. y ahí la cosa si que se ha puesto un poco más seria. La intención era liberar entre cinco y diez mil mosquitos en los Cayos de Florida, pero por ahora este experimento está parado por una combinación de oposición ciudadana, jaleo legal sobre cuál es la administración competente, y las decenas de miles de comentarios que la Food and Drug Aministration (FDA) ha recibido al expediente.

¿Qué problemas puede plantear la liberación al medio ambiente de estos mosquitos transgénicos?

El comportamiento a largo plazo de estos mosquitos en un medio ambiente complejo es complicado de predecir. Uno de los problemas más intuitivos es que una disminución de la población del mosquito Aedes aegypti deje libre un nicho ecológico que otro mosquito pueda ocupar. Como por ejemplo, el mosquito tigre, Aedes albopictus, que ya ha colonizado varias zonas de EE.UU. y también es un vector del dengue.

Pese a que cuando este tema es tratado en prensa se da sensación de que los mosquitos liberados son estériles, no es así. Y se ha comprobado que un porcentaje de estos mosquitos transgénicos sobreviven en laboratorio en ausencia de tetraciclina, a pesar de llevar el gen de dependencia. Además, este antibiótico se encuentra frecuentemente en aguas residuales, lo que plantea la necesidad de estudiar a fondo la posibilidad de que estos mosquitos sobrevivan en el medio ambiente en estos entornos y lleguen a la edad adulta. Por otro lado, Oxitec promete liberar solo mosquitos macho, pero parece que la selección plantea un cierto margen de error.

La utilidad a largo plazo de este método de control aún está por ver. La propia empresa ha reconocido la necesidad de liberar de forma constante nuevos mosquitos transgénicos para mantener a raya las poblaciones en los lugares deseados. Lo que nos lleva a uno de los grandes problemas planteados por los transgénicos, la dependencia. Los mosquitos de Oxitec están patentados, y para controlar del dengue con este método las autoridades se verían forzadas a comprar de forma contínua más y más mosquitos transgénicos.

Surgen bastantes dudas también sobre su efectividad real en el control de la transmisión de la enfermedad. Se ha demostrado que la correlación entre abundancia de mosquitos y transmisión del dengue es baja. Y de acuerdo a los datos de Oxitec, en las Islas Caiman solo se consiguió disminuir un 80% la población del mosquito.

Y luego están los temas éticos. La liberación de este mosquito no deja de ser un experimento médico, y como tal requiere de un control estricto y de un previo consentimiento informado de las personas afectadas, un extremo que hasta ahora Oxitec parece haber evitado tanto en las Islas Caimán como en Malasia.

¿Realmente son necesarios?

El caso de los mosquitos transgénicos es un ejemplo más de los diferentes enfoques a la hora de solucionar un problema. Hay muchas más formas de controlar la población del mosquito que transmite el dengue, y ninguna de ellas supone un riesgo ambiental tan elevado, ni está ligado a una tecnología con derechos de propiedad intelectual. La Organización Mundial de la Salud reconoce que contar con las comunidades locales es la clave para el control de esta enfermedad. Y hay casos exitosos de programas de prevención del dengue en colaboración con las comunidades por todo el mundo, con poco coste económico. Hay además una vacuna que puede estar lista en dos o tres años.

La ingeniería genética es una herramienta muy potente, que puede plantear soluciones a muchos problemas, pero en muchas ocasiones, especialmente cuando implica liberar organismos modificados genéticamente al medio ambiente, hay alternativas más sencillas, más seguras y menos costosas. Solo porque una solución sea viable en un laboratorio, y posible desde un punto de vista técnico, no quiere decir que sea segura en el medio ambiente, ni ambiental o socialmente deseable.

Hay algo que los reguladores suelen ignorar a la hora de dar luz verde a estos experimentos. Nunca se suelen  plantear si realmente hay necesidad de asumir ese riesgo, si hay otras maneras de abordar un problema de forma más segura o más barata. Y al no tener ésto en cuenta, se fomenta que una empresa como Oxitec consiga una herramienta para ganar mercado y hacer negocio, mientras los riesgos son asumidos por todos y todas.

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Dejo un par de documentos, en el que están las referencias de todo lo que se ha comentado:

Genetically engineered mosquitoes in the U.S., de Amigos de la Tierra EE.UU.

Oxitec’s genetically modified mosquitoes: Ongoing concerns, de GeneWatch

Un mundo rural vivo

Ultimamente están circulando varios manifiestos en defensa del mundo rural. Desde Monleras (Salamanca) o desde Valdevacas de Montejo (Segovia), el mundo rural se está organizando para resistir los ataques en uno de los entornos más castigados del país.

Si como consecuencia de la ofensiva neoliberal sufrimos las consecuencias de los recortes, el desmantelamiento del estado del bienestar y el ataque a las liberades públicas, el medio rural sufre todo esto en mucha mayor medida. Los recortes en sanidad allí donde los médicos van ya solo algunos días a la semana, o los recortes en educación en entornos donde cuesta llegar al mínimo de alumnos para mantener abierta la escuela, son mucho más sangrantes. Y si a eso añadimos la anunciada reforma de la administración local, que planea eliminar entidades locales, reducir concejales y eliminar las formas más participativas de representación ciudadana que mantenemos (los concejos abiertos), la capacidad de respuesta va a ser mucho más limitada. Y en alguna de las zonas donde más se ha abandonado desde las instituciones al medio rural, Castilla y León, el nuevo plan de comarcas amenaza con rematar la poca autonomía local.

Todo esto en un contexto donde en los últimos 40 años la población de los municipios españoles de menos de 10.000 habitantes ha pasado de ser el 57% de la población española a tan solo un 23%. Entre 1992 y 2008 la población económicamente activa aumentó un 35% en España; sin embargo en el mismo periodo la población económicamente activa en agricultura disminuyó un 38%. Tan solo entre 2003 y 2008, se perdieron 124.000 empleos en el campo. Muchos campesinos y campesinas que dejan de producir alimentos, y cuyas tierras o quedan abandonadas, o pasan a engrosar grandes explotaciones agrarias de régimen industrial, con las consecuencias que esto supone para nuestra soberanía alimentaria.

No se habla mucho en los medios ni en el debate político de este tipo de problemática. Ni del abandono del medio rural, el desequilibrio social y ambiental que supone que el 10% de la población gestione el 80% del territorio.

Copio abajo los dos manifiestos, que resultan especialmente interesantes para la gente que vivimos en entornos urbanos y no estamos tan habituados a esta problemática y reflexionar desde el punto de vista del medio rural. La lucha de la población del medio rural por sus derechos sociales es también la nuestra. Si nos preocupa el medio ambiente, la alimentación, a soberanía alimentaria, tenemos que buscar más alianzas con el medio rural. De ahí la importancia de las plataformas y coordinadoras que agrupan movimientos sociales y organizaciones de entornos rurales y entornos urbanos, como la Plataforma Rural.

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LOS PUEBLOS PEQUEÑOS TIENEN FUTURO. ¡HAY QUE LUCHARLO!

El pasado día 3 nos reuníamos en Monleras distintas personas y colectivos del medio rural y urbano y decidimos haceros esta invitación.

En primer lugar. Que no olvidemos las lecciones que la vida nos ha enseñado y apoyemos las denuncias que dan visibilidad a las situaciones de empobrecimiento que vivimos de cerca de nosotros en los pueblos y en la ciudad.

A apoyar la lucha que llevan algunos pueblos de las Arribes del Duero contra los recortes en salud, o la de los pueblos que sufren estas mismas situaciones, pero en otros derechos igualmente recortados y limitados como son la educación o los servicios sociales.

A hacer llegar toda la información que tenemos a muchos pueblos que están preocupados y otros que no tienen la información necesaria, sobre lo que supone la nueva ley de organización territorial que se quiere imponer, sobre todo con la desaparición de los ayuntamientos y mancomunidades actuales.

En segundo lugar, vemos necesario llevar a cabo, con más fuerza que nunca, acciones de apoyo mutuo entre unos pueblos y otros, entre unos y otros colectivos, entre el medio rural y el medio urbano, entre los productores y los  consumidores.

Hemos de continuar apoyando  los Servicios de Cercanía puestos en marcha con los mayores, como la comida a domicilio, los centros diurnos y nocturnos. Y, con la misma fuerza, debemos apoyar la creación de la red de comercialización entre productores y consumidores en la comarca de Ledesma.

Pensando en colectivos más empobrecidos, y con la misión tan importante que tiene el medio rural de producir alimentos para la humanidad, vamos a apoyar la creación comunitaria de Espacios de alimentos y de otros recursos solidarios, organizados por los mismos ciudadanos, frente a los Bancos de alimentos que no son sino un eslabón más en la cadena de control mundial de la alimentación y por lo tanto de la población, a través del mercado global.

En tercer lugar, vamos a darle importancia a las redes entre colectivos urbanos y rurales para que podamos colaborar mucho más en estos momentos cuando nos ponen a tantas personas y grupos, las cosas tan difíciles.

Vamos a participar algunos de nosotros y quienes lo deseéis en un encuentro que tendrá lugar los días 17 y 18 de este mes, organizado por el colectivo CAS (Colectivos de Acción Solidaria),  para plantear los retos y las acciones por las que tendremos que trabajar si queremos defender la vida de los pequeños pueblos; en Salud, en Educación, en Servicios Sociales,…

De la misma manera, el día 15 de diciembre, distintos colectivos que formamos parte de la Coordinadora Baladre, y otros, pertenecientes a  espacios y territorios del estado español, nos vamos a reunir en Salamanca, en el barrio de Buenos Aires, para celebrar el segundo encuentro estatal por las Rentas Básicas.

Muchas más cosas podemos hacer si colaboramos todos los pueblos y personas. Únete.

                   Escuelas Campesinas, Adecasal y Colectivos “hay alternativas”.

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LOS PUEBLOS PEQUEÑOS TIENEN FUTURO”

DECLARACIÓN DE VALDEVACAS DE MONTEJO(SEGOVIA)

Personas pertenecientes a Colectivos que forman parte de la Plataforma Rural y de Colectivos de Acción Solidaria, nos hemos reunido en Valdevacas de Montejo durante los días 16, 17 y 18 de noviembre de 2012, con el fin de analizar y plantear salidas ante la situación que padecemos de desmantelamiento de los Derechos Sociales en el Medio Rural.

Hemos constatado que la crisis actual agudiza la marginación del Medio Rural, limitando o excluyendo definitivamente a los pueblos más pequeños de Derechos Sociales fundamentales, como lo son el derecho a mantener nuestros sistemas de organización y participación vecinal, el derecho a la salud, a la educación o a los servicios sociales.

Ante esta situación de expolio tan preocupante; estamos convencidos y empeñados en no permitir más desmantelamiento de estos servicios públicos; y en algunos casos, estamos decididos a reclamar y recuperar todo cuanto se nos ha robado.

Por todo ello queremos transmitir a la sociedad , no sólo nuestras preocupaciones; sino, también nuestras propuestas y respuestas desde un posicionamiento irrenunciable por defender y cuidar lo más pequeño y sensible de los pueblos.

Estas propuestas y respuestas entendemos que, buscan dar visibilidad a los graves problemas que amenazan la vida y a la existencia de los pueblos pequeños; que llevan consigo la necesidad de organizar y potenciar los recursos de apoyo mutuo entre personas y colectivos; y que harán posible que se creen alternativas para lograr la sobrevivencia de un modelo de vivir, basado en:

EL DERECHO DE PARTICIPACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE LOS PEQUEÑOS PUEBLOS

  Concienciar e informar, pueblo a pueblo, persona a persona, con todo el esfuerzo que requiere el cuidar las relaciones vecinales; pero como necesidad irrenunciable, para saber defender el estilo propio de la organización rural, el Concejo como mejor forma participativa en la gestión y dinámica de la vida de un municipio y de una comarca.

  Que en comunidades pequeñas como son los pueblos, la apuesta por lo comunitario en la forma de hacer y de vivir, continúe siendo una fuente irrenunciable de riqueza y de defensa de los valores de la educación rural, de la sanidad rural o del papel del campo produciendo alimentos según los principios de la soberanía alimentaria.

  Estamos convencidos que continúa teniendo plena actualidad, en un momento tan difícil y tan agresivo, la desobediencia y la insumisión como recurso de la población rural que intenta defender su territorio, a su gente, su herencia y su  historia; frente a la imposición de leyes como la que pretende llevar a cabo una nueva organización territorial, o los recortes en salud, educación y servicios sociales.

 EL DERECHO A LA SANIDAD Y A SALUD INTEGRAL

Hacer posible una medicina rural con rostro humano, con profesionales de la salud sensibles y con el talante que haga más cercana la atención sanitaria a un colectivo mayoritariamente envejecido.

Aprovechar las importantes competencias que da la ley a los municipios, a través de los ayuntamientos, para dar un impulso global e integral a la sanidad y a la salud, con el objetivo opuesto a las medidas pretendidas actualmente, acercar servicios a una población dispersa y envejecida.

Revitalizar la participación ciudadana en los Consejos de Salud en cada uno de los ámbitos, asumiendo todas las posibilidades que da la propia ley de sanidad.

EL DERECHO A UNA EDUCACIÓN COMO PRÁXIS LIBERADORA

Impulsar, para el momento actual de despoblación y desaparición de escuelas y centros, el movimiento por la defensa de la escuela rural.

Unir esfuerzos y planteamientos educativos desde los propios colectivos en los que trabajamos, tomando como espacio de encuentro  educativo común  la Universidad Rural Paulo Freire.

Han de continuar siendo los planteamientos educativos quienes cambien y animen nuestra manera de hacer; y este tiempo  que vivimos ha de llevar una novedad consigo en cuanto que lo educativo nos ha de conducir a trabajar en unas  nuevas relaciones de codesarrollo entre el campo y la ciudad. La cultura rural fue invadida por la urbana; estamos en el momento de que lo urbano tiene que volver la mirada al campo.

EL DERECHO A LOS SERVICIOS SOCIALES QUE PROCUREN, NO UN ESTADO DEL BIENESTAR; SINO, UN ESTADO DE SOLIDARIDAD

Es imprescindible en los colectivos sociales actuales, que nos comprometamos a tener la formación necesaria para poder crear nuevos espacios comunitarios, como apoyo a unos servicios sociales responsables y cercanos.

En estos espacios de lo comunitario donde es imprescindible implicarnos, es necesario dialogar y debatir cómo guardar el equilibrio entre, lo fundamental, mantener la cercanía a la gente más sencilla y excluida; lo necesario, que tendrá que ser la forma jurídica que tenga que tener este espacio novedoso; y lo personal, que es la militancia que apuesta  por la transformación social y por las soluciones comunitarias.

Establecer puentes con los profesionales sanitarios, educativos, sociales y el mundo urbano en general que estén sensibilizados con esta propuesta.

Así creemos estar convencidas y luchando juntas, muchas personas y colectivos; convencidos de lograr el futuro de tantos pueblos pequeños expoliados y agredidos por quienes no creen en ellos; pero que, sin embargo, sí intentan llevarse el negocio de sus fuentes de riqueza: los bosques, el  agua, las semillas, la tierra, los alimentos…..

EN VALDEVACAS DE MONTEJO (SEGOVIA) , 18 de noviembre de 2012

Hablemos del suelo y la tierra

Caminamos sobre él, lo aplastamos, pero lo necesitamos como el aire que respiramos. Y que poco hablamos del suelo y la tierra. Así empieza este video, Hablemos del Suelo (Let’s Talk about Soil) producido por varias agencias de cooperación con motivo de la semana global del suelo.

 

 

El vídeo, que por ahora solo he podido encontrar en inglés, nos recuerda datos alarmantes sobre como esquilmamos este recurso, especialmente por parte de la agricultura industrial, sin darle mayor importancia. Y nos recuerda lo dependientes que somos.

Se tardan unos dos mil años en generar una capa de 10 centímetros de suelo fértil, que destrozamos en pocos años a base de deforestación y malas prácticas agrarias, como los monocultivos. Se calcula que perdemos 24 billones de toneladas de suelo en tan solo un año y que la erosión nos cuesta a cada habitantes del planeta 70 dólares al año.

Otra problemática abordada por el vídeo es la creciente urbanización. Cada año, se asfalta el equivalente a la superficie de la ciudad de Berlín. Suelo que se sella y deja de ser utilizable. Con una población creciente, y cada vez más menos suelo, el vídeo cae a mi juicio en el error de plantear como única solución un incremento dramático de la productividad agraria. Ignora que el problema del hambre es político, de acceso a los alimentos y los recursos, y no de escasez.

Aborda también el concepto de tierra, de derecho a la tierra, acaparamiento o “land grabbing”. Un problema cada vez más acuciante de difucultades de acceso a la tierra por parte de pequeños campesinos o campesinas, tanto en el Norte como en el Sur.

En definitiva, un video interesante sobre uno de los  recursos clave para la soberanía alimentaria, el suelo y la tierra, que pocas veces tenemos en cuenta.

Ofensiva en América Latina y masacre del maíz mexicano

Dentro de la nueva ofensiva de las multinacionales para introducir más cultivos transgénicos en América Latina, uno de los casos más graves es la amenaza de Monsanto y Dupont-Pioneer de cultivar en México una superficie de maíz transgénico superior al territorio de El Salvador.

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A pesar de las buenas noticias que llegan desde Perú, con la reciente aprobación de la reglamentación de la moratoria de 10 años al ingreso y producción de transgénicos en el país, la presión de la agroindustria cada vez es más fuerte en América Latina. Aunque el rechazo a los cultivos transgénicos está incluido en la constitución de Ecuador, el Presidente Correa lleva unos meses intentando agitar la polémica para dar marcha atras, usando los ya manidos y no demostrados argumentos de incrementos de la productividad y lucha contra el hambre. A esto le sumamos que tras el golpe en Paraguay contra el Presidente Lugo, casualmente una de las primeras medidas de la nueva administración ha sido acelerar la introducción de cultivos transgénicos, con show incluido en el que el nuevo Presidente Federico Franco interrumpió una misa para rebatir las críticas del obispo a las semillas transgénicas.

Ya no es suficiente con tener el cono sur convertido en una República de la Soja, una auténtica catástrofe ambiental, sanitaria y campesina, ahora el objetivo son nuevos cultivos: maíz, algodón… De nuevo cultivos industriales para satisfacer la demanda de materia prima para alimentación de ganado, textil y agrocombustibles en EEUU y resto de países ricos.

Dentro de esta ofensiva comienza el asalto final al centro de origen y de diversidad del maíz, México, su lugar de procedencia y donde se han identificado cientos de variedades desarrolladas durante siglos por campesinos y campesinas. Ahora, todas estas variedades podrían estar bajo un riesgo inaceptable de contaminación genética. Si con tan solo aprobarse el tratado de libre comercio entre México-EEUU-Canadá ya se empezó a detectar la contaminación del maíz mexicano por la importación de maíz transgénico, si se autoriza la siembra la pérdida de agrobiodiversidad será irreversible. Al denunciar esta situación, el científico de la Universidad de Berkeley Ignacio Chapela sufrió una persecución brutal, y esto nos indica que la agroindustria no va a reparar en gastos para conseguir sus objetivos esta vez tampoco.

La solicitud de Monsanto y Dupont-Pioneer abarcaría una superficie de dos millones y medio de hectáreas, un área mayor a la de algunos países, como El Salvador. Y una gran parte sería con el maíz resistente a herbicidas NK603 que levantó la polémica con la publicación de un artículo que lo relacionaba con daños a la salud.

En los próximos días sabremos si una de las últimas decisiones del presidente saliente, Felipe Calderón, es condenar a muerte al centro de diversidad de uno de los cultivos más importantes para la humanidad, regalándoselo a las multinacionales semilleras.

Mas información:

Comunicado de La Vía Campesina: Transgénicos en México, un crimen contra el maíz campesino e indígena, un crimen contra la humanidad

Comunicado del grupo ETC: Masacre del maíz mexicano

Y se puede pedir a Felipe Calderón que prohíba las siembras de maíz transgénico aquí

El derecho a saber, California y el etiquetado de los alimentos transgénicos

El día de las elecciones en EEUU no solamente estaba en cuestión la relección de Obama. En cada estado se votaban cientos de propuestas, en forma de referéndum. Una de ellas, conocida como la Proposición 37, pedía en California el etiquetado obligatorio de los alimentos procedentes de organismos modificados genéticamente. Aunque la propuesta fue rechazada por un escaso margen tras una multimillonaria campaña de la industria, el debate sobre los transgénicos se ha relanzado y el movimiento por otro sistema alimentario se está afianzando dentro del panorama político y social.

El derecho a saber

EEUU es la cuna de los cultivos transgénicos (y la sede de Monsanto). Y no es casualidad que en el país donde más se han extendido sea de los pocos que no obliga a su etiquetado en alimentos o piensos. La propaganda de la industria siempre proclama que tras años de consumo en EEUU no se han detectado problemas de salud en la población. Pero evitan mencionar que al no estar etiquetados, en caso de aparecer algún problema, es practicamente imposible relacionar causa y efecto. Y que al estar los cultivos transgénicos actuales orientados a la producción industrial, entran en la alimentación en dosis aún relativamente bajas.

ImageFoto: GMO inside

Mientras, en 61 países a nivel mundial es obligatorio el etiquetado de estos alimentos, como muestra un mapa creado para la ocasión por el Center for Food Safety

Todas las encuestas muestran un apoyo masivo, de hasta el 90%, de la población al etiquetado de los alimentos transgénicos. Unas semanas antes de que se lanzara la última parte de la contracampaña de la industria, las encuestas mostraban un apoyo del 60% en California frente a un rechazo del 25%.

¿Cómo se consigue dar la vuelta a estas cifras? A base de dinero y de una campaña de distracción y miedo.

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La campaña contra la Proposición 37 fue lanzada por las grandes multinacionales alimentarias y la agroindustria, de Pepsi, Coca-Cola, Nestlé, Kraft, Unilever, Kellog’s o DelMonte a Syngenta, Monsanto, Bayer, Bunge, Cargill o Dow. Solo el dinero aportado por Monsanto supera la cantidad recaudada por los partidarios del sí.

ImageFuente: Organic Consumer Association

Con todo este dinero, unos 46 millones de dólares, no han defendido la tecnología o cuestionado el derecho a saber. Han lanzado una campaña para generar confusión y crear miedo a los costes económicos que tendría el etiquetado, o a los problemas legales que conllevaría, lo que supuestamente plantería mayores impuestos para el contribuyente.

El movimiento alimentario entra en el debate público

A pesar de esta derrota, la campaña por la proposición 37 ha conseguido lanzar de forma masiva al movimiento por otro sistema alimentario. Un movimiento que ha sido capaz de movilizar a más de 10.000 voluntarios y de recaudar más de 8 millones de dólares prácticamente a base de donaciones individuales. No han conseguido, esta vez, el objetivo del etiquetado obligatorio, pero han conseguido introducir el tema en el debate político nacional.

ImageFoto: GMO inside

Un debate, el de los alimentos transgénicos, que estaba muy poco presente en EE.UU., y que ahora se manifiesta a través de la exigencia del derecho a saber el origen de los alimentos. Y que está aumentando la desconfianza de la ciudadanía en una industria agroalimentaria que apuesta por negar derechos básicos al consumidor para no poner en juego su modelo y sus beneficios.

¿Y ahora qué?

Los resultados de este movimiento los veremos a medio plazo. Por un lado, en el frente del derecho a saber, ya hay varios estados intentando promover legislaciones parecidas. Y está por ver hasta que punto este movimiento es capaz de forzar a Obama a cumplir lo que ya prometió en la anterior campaña electoral, una legislación nacional de etiquetado de alimentos modificados genéticamente

Por otro lado, en la reacción ciudadana y de la administración ante los nuevos transgénicos que la industria quiere introducir en la alimentación y en el medio ambiente, como el salmón modificado genéticamente o los mosquitos transgénicos.

A pesar de haber perdido el referéndum, esto tiene buena pinta…

Ciencia y riesgos de los alimentos transgénicos II. El estudio de Seralini y la ciencia hooligan

Hace un par de semanas se montó mucho revuelo en los medios de comunicación, especialmente en los franceses, por la publicación de un artículo científico que demostraba daños toxicológicos de un maíz transgénico de Monsanto en ratas de laboratorio. Aunque ya le dediqué una entrada, por la relevancia del artículo, y porque la reacción de la industria esta siendo brutal, desde entonces ha habido una campaña de desprestigio hacia el investigador, Gilles-Eric Seralini, que sobrepasa las tácticas ya conocidas de la industria de los transgénicos.
Recapitulando un poco, el estudio del equipo de Seralini parece relevante por ser el primero que se realiza tan a largo plazo para evaluar la seguridad de un alimento modificado genéticamente. Dos años frente a los 90 días que marcan la legislación de la UE. Está publicado en una revista científica, ha pasado un proceso de revisión (peer-review) y encuentra que las ratas alimentadas con el maíz transgénico NK603 incluso a bajas dosis, presentan mayor proporción de daños en hígado o riñones y otros problemas como tumores.

Seguramente los autores eran conscientes de la relevancia de estos resultados, que mantuvieron confidenciales hasta lanzarlos con una campaña mediática bastante potente, exclusivas en la prensa francesa, un par de libros, documentales… La industria de la agrobiotecnología también ha sido consciente del daño que este estudio le podía causar, y por eso ha sacado toda la artillería, asumiendo como un daño colateral el desprestigio de la ciencia y la credibilidad del sistema de publicaciones científicas.

La industria contraataca

El ataque a los autores del estudio comenzó cuando apenas habían pasado unos minutos desde su publicación, a través de una web financiada por la industria, el Science Media Center. Las objeciones planteadas al estudio van desde el tamaño de la muestra, el tipo de rata utilizada, los modelos estadísticos aplicados… Hay varias respuestas muy argumentadas, como la de GM Watch, la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental (ENSSER) o las de los propios autores.

El resumen sería que este ensayo no es perfecto, pero sigue los protocolos adecuados, los que sigue la propia Monsanto, utilizando el mismo tipo y número de ratas. El estudio se diseñó para analizar la toxicidad crónica, no la generación de tumores. Este tipo de estudio sí que hubiera requerido de una muestra mayor y de otro diseño experimental. Por eso los autores han sido bastante cautos en relación al tema de los tumores, de los que su estudio solo puede sugerir la urgente necesidad de realizar estudios específicos sobre el tema.

El artículo ha pasado el mismo proceso de revisión que cualquier artículo científico, y no levantó ninguna alarma durante ese proceso. Es a partir de su publicación que comienza la campaña de difamación. Y la intención es clara, desacreditar tanto la calidad del estudio que ni la prensa los activistas puedan utilizarlo como argumento.

Se ha criticado mucho también la forma en que se lanzaron al público los resultados del estudio. El artículo se envió a ciertos periodistas, bajo embargo, y con la condición de que no lo contrastaran con otros científicos hasta el día de su lanzamiento. Viendo lo poco que ha tardado la industria en lanzar sus mensajes desacreditando el estudio, además de que parece que no se ha cumplido este embargo, no hace sino darle la razón a los autores al tomar estas precauciones.

Conflictos de intereses

La organización inglesa GM Watch se tomó la molestia de investigar el origen de las críticas al estudio. Y no solo es la financiación de la web desde la que se promovieron las críticas, también el perfil de los científicos que las realizaban. El resultado no sorprende. Practicamente todos trabajan en centros financiados por las principales multinacionales de los transgénicos, muchos de ellos tienen sus propias empresas biotecnológicas donde, casualmente, los principales inversores son las mismas multinacionales, y algunos ya participaron en la “cacería” de otros científicos que han publicado artículos sobre potenciales daños de los alimentos transgénicos a la salud.

El siguiente ataque vino desde la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA en sus siglas en inglés) que publicó una crítica demoledora del trabajo de Seralini y su equipo, con argumentos similares a los ya publicados. La EFSA llega a decir que el trabajo es de tan mala calidad que no merece ser considerado como válido. De nuevo la EFSA sale en defensa de la industria, demostrando lo que algunos consideran un “doble rasero”: tremendamente permisivos con las multinacionales del sector, pero extremadamente duro con cualquier crítica hacia los transgénicos. Y no sorprende de una agencia que se mueve en un constante conflicto de intereses de la mayoría de los miembros de su panel sobre transgénicos y que lleva años envuelta en polémicas sobre puertas giratorias, con miembros de la EFSA pasando a trabajar para la industria que hasta hacía días estaba regulando y supervisando. Es interesante el resumen que hace el Corporate Europe Observatory sobre este tema. Incluso la Corte de Auditores de la Comisión Europea ha criticado recientemente a la EFSA por conflictos de intereses.

Pero la defensa de este trabajo y de la necesidad de considerar sus aportaciones en vez de denostarlas viene también del ámbito científico. Afortunadamente hay redes de investigadores que se agrupan para defenderse de los ataques de la industria e intentar mantener un poco de independencia. Es el caso de ENSSER, la Red Europea de Científicos por la Responsabilidad Social y Ambiental, que elaboraron una respuesta a estas críticas, apelando a un debate sereno sobre la evaluación de riesgos a largo plazo de los alimentos transgénicos. También circula una carta abierta contra los ataques a la ciencia independiente firmada por varias decenas de investigadores.
Pero como no era suficiente para intentar destrozar la credibilidad del equipo de autores del estudio, varias Academias científicas francesas publicaron una nota extremadamente crítica con este trabajo. Un movimiento novedoso, y parece que bastante arriesgado. Varios miembros de estas academias han protestado publicamente de que no han sido consultados para elaborar esta declaración, que dicen fue realizada más que por las seis academias, por doce personas que no han consultado al resto. Paradojico resulta el caso de Paul Deheuvels, el único experto en estadística dentro de la Academia de Ciencias, que no ha sido consultado en un trabajo del que una de las mayores críticas es el tratamiento estadístico de los datos.

Los gobiernos, ¿reaccionan?

En medio de toda esta guerra, las reacciones políticas son de lo más variadas y da mucho que pensar. El Gobierno Francés, que ya prohibió en su territorio el cultivo del maíz transgénico MON810 que se cultiva en España, ha solicitado a la Unión Europea revisar los riesgos a largo plazo de los cultivos transgénicos, reconociendo que este estudio por lo menos es una señal de alarma. Mientras, el Gobierno Ruso ha suspendido las importaciones de este maíz transgénico. ¿Y el Gobierno Español? Respecto a este maíz, nada. Pero hace solo unos días reafirmó su defensa del maíz transgénico en respuesta a una pregunta parlamentaria del diputado de UPyD Toni Cantó.

Daños colaterales

Uno de los resultados más graves de toda esta campaña de difamación es el daño que se le hace a la Ciencia y al sistema de investigación. Utilizar instituciones científicas para atacar a quien no te da la razón no hace más que desprestigiar la profesión. Cuando la ciudadanía percibe que la ciencia no responde a los intereses sociales y solo defiende los intereses de quién la financia, se corre el peligro de abrir un abismo entre ciencia y sociedad.

En este debate sobre la introducción de cultivos y alimentos transgénicos hay tantos y tan potentes intereses cruzados, que la obligación de cualquier científico es cuestionarse ante cualquier nuevo trabajo, evidencia o dato. Sin embargo, lo que vemos es que cada vez que aparecen evidencias que cuestionan la seguridad ambiental o para la salud de los transgénicos, hay un sector del estamento científico que sale en tromba a denostar estas evidencias, en una actitud más de hoolingan que de verdadero científico. Ya sea llevados por verdadera fe ciega en la biotecnología agraria o promovido por intereses económico o profesional, esta actitud desacredita la ciencia para un amplio grupo de la población. Pero ya habrá ocasión de tratar más este tema…

Gernika acoge el VIII Foro por un medio rural vivo

Comunicado de EHNE Bizkaia y la Plataforma Rural

 

 

 

 

Gernika acoge el VIII Foro por un medio rural vivo

Participan movimientos sociales de todo el Estado español que defienden la soberanía alimentaria como alternativa al neoliberalismo

Del 26 al 28 de octubre, Gernika acogerá a varios centenares de personas de movimientos sociales del medio rural de todo el Estado que van a participar  en el VIII FORO POR UN MEDIO RURAL VIVO, organizado por la Plataforma Rural (*),  con el apoyo del sindicato agrario EHNE-Bizkaia.  Con el lema “¡Construimos de formas diferentes”, este foro posibilitará espacios para compartir experiencias y alternativas por un medio rural vivo, que, a su juicio, ha de estar basado en una gestión integral del territorio, espacios dignos para vivir, desarrollo local y comunitario, servicios públicos, economías solidarias, igualdad de género, participación y cooperación, culturas campesinas, educación liberadora, sentido y calidad de vida, ética e igualdad, biodiversidad y custodia de los bienes comunes,….

Efectivamente, el eje central del Foro será visibilizar la enorme cantidad de iniciativas multicolores que se están llevando a cabo en muchos lugares al margen de los preceptos neoliberales y del mercado y por la vía de al soberanía alimentaria, “una revolución que nace de dentro y de abajo”.

Previamente, el 25 de octubre se iniciará en el mismo lugar el II Encuentro de Formación e Intercambio para Jóvenes Campesinos y Campesinas y personas que quieran incorporarse al sector agrario, al que ya se han apuntado más de un centenar de personas.

*La Plataforma Rural se ha convertido en uno de los movimientos sociales más representativos de la sociedad rural en el Estado español, que aglutina a más de una veintena de colectivos sociales, así como numerosas experiencias locales y personas del medio rural. Ha logrado representar socialmente una alternativa política al declive del medio rural del Estado español por la vía de la soberanía alimentaria.

El programa se puede descargar aquí.

Personas de contacto:

Jerónimo  Aguado (Plataforma Rural): 609 475 897
Joseba (Mundubat): 615 268 907
Patxi (EHNE-Bizkaia): 672 233 788