El derecho a saber, California y el etiquetado de los alimentos transgénicos

El día de las elecciones en EEUU no solamente estaba en cuestión la relección de Obama. En cada estado se votaban cientos de propuestas, en forma de referéndum. Una de ellas, conocida como la Proposición 37, pedía en California el etiquetado obligatorio de los alimentos procedentes de organismos modificados genéticamente. Aunque la propuesta fue rechazada por un escaso margen tras una multimillonaria campaña de la industria, el debate sobre los transgénicos se ha relanzado y el movimiento por otro sistema alimentario se está afianzando dentro del panorama político y social.

El derecho a saber

EEUU es la cuna de los cultivos transgénicos (y la sede de Monsanto). Y no es casualidad que en el país donde más se han extendido sea de los pocos que no obliga a su etiquetado en alimentos o piensos. La propaganda de la industria siempre proclama que tras años de consumo en EEUU no se han detectado problemas de salud en la población. Pero evitan mencionar que al no estar etiquetados, en caso de aparecer algún problema, es practicamente imposible relacionar causa y efecto. Y que al estar los cultivos transgénicos actuales orientados a la producción industrial, entran en la alimentación en dosis aún relativamente bajas.

ImageFoto: GMO inside

Mientras, en 61 países a nivel mundial es obligatorio el etiquetado de estos alimentos, como muestra un mapa creado para la ocasión por el Center for Food Safety

Todas las encuestas muestran un apoyo masivo, de hasta el 90%, de la población al etiquetado de los alimentos transgénicos. Unas semanas antes de que se lanzara la última parte de la contracampaña de la industria, las encuestas mostraban un apoyo del 60% en California frente a un rechazo del 25%.

¿Cómo se consigue dar la vuelta a estas cifras? A base de dinero y de una campaña de distracción y miedo.

Image

La campaña contra la Proposición 37 fue lanzada por las grandes multinacionales alimentarias y la agroindustria, de Pepsi, Coca-Cola, Nestlé, Kraft, Unilever, Kellog’s o DelMonte a Syngenta, Monsanto, Bayer, Bunge, Cargill o Dow. Solo el dinero aportado por Monsanto supera la cantidad recaudada por los partidarios del sí.

ImageFuente: Organic Consumer Association

Con todo este dinero, unos 46 millones de dólares, no han defendido la tecnología o cuestionado el derecho a saber. Han lanzado una campaña para generar confusión y crear miedo a los costes económicos que tendría el etiquetado, o a los problemas legales que conllevaría, lo que supuestamente plantería mayores impuestos para el contribuyente.

El movimiento alimentario entra en el debate público

A pesar de esta derrota, la campaña por la proposición 37 ha conseguido lanzar de forma masiva al movimiento por otro sistema alimentario. Un movimiento que ha sido capaz de movilizar a más de 10.000 voluntarios y de recaudar más de 8 millones de dólares prácticamente a base de donaciones individuales. No han conseguido, esta vez, el objetivo del etiquetado obligatorio, pero han conseguido introducir el tema en el debate político nacional.

ImageFoto: GMO inside

Un debate, el de los alimentos transgénicos, que estaba muy poco presente en EE.UU., y que ahora se manifiesta a través de la exigencia del derecho a saber el origen de los alimentos. Y que está aumentando la desconfianza de la ciudadanía en una industria agroalimentaria que apuesta por negar derechos básicos al consumidor para no poner en juego su modelo y sus beneficios.

¿Y ahora qué?

Los resultados de este movimiento los veremos a medio plazo. Por un lado, en el frente del derecho a saber, ya hay varios estados intentando promover legislaciones parecidas. Y está por ver hasta que punto este movimiento es capaz de forzar a Obama a cumplir lo que ya prometió en la anterior campaña electoral, una legislación nacional de etiquetado de alimentos modificados genéticamente

Por otro lado, en la reacción ciudadana y de la administración ante los nuevos transgénicos que la industria quiere introducir en la alimentación y en el medio ambiente, como el salmón modificado genéticamente o los mosquitos transgénicos.

A pesar de haber perdido el referéndum, esto tiene buena pinta…

Anuncios

Un comentario el “El derecho a saber, California y el etiquetado de los alimentos transgénicos

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s